El día que supe que lo eras todo te fuiste tan aprisa que yo aterrada también comencé a huir.
El silencio sabe del amor más que mil palabras.
viernes, 4 de mayo de 2012
El viento...
Siempre tenía razón, por eso llegaba y lo sacudía todo. Daba portazos en el alma hasta dejarla temblando. Así era el viento, inesperado, incomprensible...como el amor.
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